Alemania se suma a la cola de aprobación del FSD
La autoridad federal alemana de transporte de vehículos (Kraftfahrt-Bundesamt, o KBA) evalúa ahora el sistema Full Self-Driving (Supervised) de Tesla, trabajando junto a Tesla y a la autoridad neerlandesa de vehículos, la RDW. El medio alemán Teslamag informó esta semana de que la KBA se prepara para probar el sistema, y que hacia el 13 de julio de 2026 se decía que la aprobación se acercaba a sus fases finales. No obstante, Tesla no ha confirmado una fecha firme, y el calendario sigue siendo extraoficial — de modo que esto debe interpretarse como una señal alentadora más que como un hecho consumado.
Cómo encaja Alemania en el panorama europeo
La evaluación alemana no parte de cero. El 10 de abril de 2026, la RDW emitió la primera homologación de tipo provisional de la UE para el FSD (Supervised), resultado de unos 18 meses de pruebas y de más de 1,6 millones de kilómetros recorridos por carreteras europeas. Según las normas de reconocimiento mutuo de la UE, otros Estados miembros pueden adoptar esa aprobación provisional en lugar de repetir todo el proceso — y eso es precisamente lo que la evaluación de la KBA decide para Alemania.
Ese marco ya ha producido una serie constante de decisiones nacionales. Los Países Bajos fueron los primeros, seguidos de Dinamarca, y en junio Bélgica se convirtió en el quinto país europeo en aprobar el FSD. Finlandia e Italia se encuentran en fases más tempranas, mientras que Chequia ha declarado que esperará a la UE en lugar de reconocer sin más la aprobación neerlandesa. Se esperaba que Alemania, Francia e Italia figuraran entre los primeros grandes mercados en actuar, posiblemente en un plazo de cuatro a ocho semanas tras la decisión neerlandesa.
El problema de la Autobahn
Alemania conlleva una complicación que las aprobaciones anteriores no tenían: la Autobahn sin límite de velocidad. En los tramos sin restricción, el FSD podría enfrentarse a vehículos que se aproximan por detrás a 200 km/h o más, un escenario que exige del mantenimiento de carril y de la percepción del tráfico trasero mucho más que una autovía típica de 130 km/h. Se espera que la KBA insista en pruebas específicas a alta velocidad para confirmar que el sistema gestiona esas velocidades de aproximación sin frenadas fantasma ni titubeos antes de dar su visto bueno.
Esa cautela importa porque Alemania es el mayor mercado automovilístico de Europa, y su veredicto regulatorio suele tener peso ante las autoridades vecinas. Una aprobación impecable de la KBA sería una señal potente para el resto de la Unión; una exigencia de validación adicional a alta velocidad podría, en igual medida, ralentizar el despliegue más amplio.
Lo que está confirmado y lo que no
Conviene ser precisos sobre la situación. La aprobación provisional de la RDW y la evaluación en curso de la KBA son hechos establecidos. Lo que sigue sin confirmarse es cualquier fecha oficial alemana de puesta en marcha: los informes sobre una aprobación inminente se remontan a rastreadores y canales de la comunidad, no a un anuncio formal de la KBA o de Tesla. Los propietarios alemanes que esperan poder activar el FSD deberían tratar los comentarios sobre una «aprobación inminente» como prometedores pero provisionales hasta que la autoridad publique su decisión. Dada la cuestión de las pruebas en la Autobahn, unas semanas más de validación no serían ninguna sorpresa.