El 2 de septiembre de 2026, un conocido creador de contenido sobre Tesla hizo algo pequeño y muy dirigido: remitió a Tesla una multa por exceso de velocidad. La sanción se le impuso mientras conducía una Cybertruck con el FSD (Supervised) activado, y el creador, que publica como @DrKnowItAll16, lo planteó como una postura que mantenía desde hacía tiempo: «Siempre he dicho que si algún día me ponían una multa por exceso de velocidad mientras conducía el FSD de @Tesla —sin que yo pudiera ajustar la velocidad directamente— le pediría a Tesla que pagase la multa».
Lo describió como un gesto simbólico más que como una expectativa de cobro, y Tesla no ha respondido públicamente. Lo que le da fuerza es la cláusula del medio: sin que yo pudiera ajustar la velocidad directamente.
Cinco perfiles sustituyeron a una cifra
Antes del FSD v14, el conductor podía fijar un margen de velocidad personalizado: una cifra explícita por encima del límite señalizado, por ejemplo 10 km/h, que el coche no rebasaría. El FSD v14 eliminó ese control en octubre de 2025 y lo sustituyó por cinco perfiles con nombre, descritos por Tesla en estos términos:
| Perfil | Descripción de Tesla |
|---|---|
| Sloth | Circula por debajo del límite de velocidad |
| Chill | Usa los carriles más lentos, con cambios de carril mínimos |
| Standard | Velocidad normal, se adapta al ritmo del tráfico |
| Hurry | Circula más rápido, con cambios de carril más frecuentes |
| Mad Max | Más rápido que Hurry, con cambios de carril más frecuentes |
Solo uno de los cinco se define respecto al límite de velocidad. El resto se definen respecto al tráfico, o unos respecto a otros. No existe ningún ajuste que signifique «nunca más de X por encima del límite», que es precisamente el ajuste que antes existía.
Es la segunda multa que plantea lo mismo
En julio de 2026, un redactor de Electrek contó que le habían multado con el FSD en Standard —el perfil intermedio, no uno agresivo— en una vía limitada a 50 km/h, donde el coche llegó a 78 km/h. Son 28 km/h de más. Su conclusión apuntaba al control eliminado, no a la conducción: «Si Tesla siguiera dejándome fijar mi propio margen, lo habría puesto en 15 km/h, como hacía antes, y nunca me habría visto en esta situación».
Así que el cambio en sí no es noticia; tiene casi un año. Lo nuevo es que los propietarios empiezan a pasarle la factura a Tesla. La dirección de IA de Tesla ha defendido públicamente el enfoque de los perfiles en lugar de restituir el margen personalizado.
La responsabilidad no admite dudas
Conviene decirlo con claridad, porque el gesto invita a la confusión: el responsable es el conductor. El FSD (Supervised) está homologado, en todos los países donde lo está, como sistema de asistencia a la conducción con una persona al mando, y la normativa de tráfico sigue a quien va al volante. Remitir la multa plantea un argumento; no traslada la responsabilidad.
Y eso es exactamente lo que un legislador se propone ahora cambiar. El proyecto de ley de tráfico de China haría responder a los fabricantes por las infracciones de sus coches autónomos: la misma pregunta, formulada por un regulador y no por un propietario en X.
Por qué en Europa el asunto es más delicado
El FSD (Supervised) cuenta con homologaciones nacionales en los Países Bajos, Lituania, Estonia, Dinamarca y Bélgica, y el control de velocidad europeo se apoya en gran medida en radares fijos y de tramo. Un perfil que se adapta al ritmo del tráfico se mide, por tanto, contra una cifra señalizada y lo hace una máquina, sin nada del margen de discrecionalidad que podría aplicar un agente.
Para un propietario europeo, el consejo práctico es poco lucido: en los límites vigilados por radar, Sloth es el único perfil definido respecto al límite en sí. El control que piden los propietarios no es una función nueva: es la que les quitaron.