Tesla ha alcanzado un acuerdo confidencial en una demanda por homicidio culposo derivada de un accidente de 2023 en el que un Model S con Autopilot activado embistió un camión de bomberos estacionado a unos 70 mph. El acuerdo pone fin a un caso que se dirigía a un jurado de California, y a ese jurado se le habría preguntado por las propias declaraciones de Elon Musk sobre lo que Autopilot podía hacer.

El accidente

El 18 de febrero de 2023, alrededor de las 4 de la mañana, Genesis Giovanni Mendoza Martinez, de 31 años, conducía su Model S de 2014 por la Interestatal 680 en el condado de Contra Costa, California, con Autopilot activado. El coche chocó contra un camión de bomberos con escala del condado, estacionado atravesado en los carriles en el lugar de una colisión anterior. Mendoza murió. Su hermano Caleb, en el asiento del pasajero, resultó gravemente herido.

Un vehículo de emergencia detenido atravesado en un carril en servicio no es un detalle accesorio. Es precisamente el escenario que motivó la investigación de la NHTSA de 2021 sobre accidentes con Autopilot que implicaban a servicios de emergencia estacionados, lo que convierte este siniestro en un ejemplo de un modo de fallo documentado y no en uno inédito.

Qué hacía peligroso este caso para Tesla

La demanda —Caleb Mendoza et al. v. Tesla, Inc., n.º 24-cv-08738-VC en el Distrito Norte de California— no se apoyaba únicamente en el argumento de que Autopilot falló. Sostenía que Tesla y Musk tergiversaron lo que el sistema podía hacer y que, como consecuencia, el conductor depositó una confianza excesiva en una función de asistencia a la conducción de nivel 2.

El juez Vince Chhabria dio vía libre a esa tesis. Consideró que el propio nombre «Autopilot» era verosímilmente engañoso, permitió que siguieran adelante las reclamaciones por tergiversación fraudulenta y estimó que las declaraciones públicas de Musk —entre ellas que Autopilot era «probablemente mejor» que un conductor humano— eran jurídicamente exigibles y no simple exageración publicitaria.

Eso es lo que habría escuchado un jurado. Tesla optó en cambio por un acuerdo, en términos no revelados.

Un patrón, no un hecho aislado

Caso Resultado
Muerte con Autopilot en 2019 (jurado federal de Florida) veredicto de 243 millones de dólares
Atropello mortal de un peatón con FSD acuerdo, junio de 2026
Muerte del camión de bomberos (Mendoza) acuerdo, septiembre de 2026

El veredicto de Florida es la razón por la que todo lo demás importa. Una vez que un jurado ha puesto precio de nueve cifras a una muerte con Autopilot, esa cifra queda sobre la mesa en todas las negociaciones posteriores. Electrek estima la exposición de Tesla en el conjunto de las reclamaciones pendientes por Autopilot y FSD en hasta 14.500 millones de dólares.

Llegar a un acuerdo también deja sin resolver la cuestión central. La resolución de Chhabria queda como una opinión de un tribunal de distrito sobre lo que podría preguntarse a un jurado, no como la conclusión de un jurado sobre si las afirmaciones de Tesla engañaron realmente a un comprador. Cada acuerdo elimina una oportunidad más de ponerlo a prueba.

Por qué esto llega ahora a Europa

El momento es incómodo. Los Estados miembros de la UE votan el 6 de octubre si aprueban FSD (Supervised) por la vía de la exención del artículo 39, y Tesla ha publicado su propio expediente de seguridad en apoyo de esa solicitud.

Se está pidiendo a los reguladores europeos que acepten la caracterización que hace Tesla de lo que hacen sus sistemas de asistencia a la conducción y de cómo se comportan los conductores con ellos. En Estados Unidos, Tesla está pagando —de forma confidencial y sin admitir nada— para evitar que los tribunales pongan a prueba esa caracterización ante un jurado.

Esos dos hechos no son contradictorios. Un acuerdo es una decisión comercial, y Autopilot es un producto distinto de FSD (Supervised), certificado con reglas distintas. Pero un regulador que valore hoy una excepción del artículo 39 tiene en su base de pruebas la conclusión de un juez federal estadounidense de que el nombre del producto es verosímilmente engañoso, y ningún veredicto de jurado que lo confirme o lo descarte, porque el caso se compró antes.