La consultora AutoPacific realiza cada año un estudio en el que pregunta a los conductores qué equipamiento quieren en su próximo vehículo. La edición de 2026 abarcó 160 equipamientos y encuestó a más de 19.000 conductores con carné que planean comprar en un plazo de tres años. El ganador fueron los asientos calefactables, señalados como imprescindibles por el 47%.
Ese resultado se ha contado en todas partes como la prueba de que los compradores están cansados de la tecnología. Los datos no respaldan esa lectura, y la distancia entre el titular y la tabla que hay debajo es la parte interesante.
Los diez primeros
| # | Equipamiento | Porcentaje |
|---|---|---|
| 1 | Asientos calefactables | 47% |
| 2 | Sensores de aparcamiento delanteros y traseros | 45% |
| 3 | Frenada automática de emergencia en marcha atrás | 44% |
| 4 | Asiento del conductor con regulación eléctrica | 43% |
| 5 | Asistente de cambio de carril | 43% |
| 6 | Visión nocturna | 43% |
| 7 | Control de crucero adaptativo con centrado en el carril y función stop and go | 43% |
| 8 | Sistema de cámaras de 360 grados | 43% |
| 9 | Alerta de tráfico cruzado con frenada automática | 42% |
| 10 | Aparcamiento automático | 41% |
Siete de esas diez entradas son sistemas de ayuda a la conducción. Entre el equipamiento de confort más deseado y el sistema de seguridad más deseado hay dos puntos porcentuales, y a los puestos del cuarto al octavo no los separa absolutamente nada.
Lo que los compradores están diciendo en realidad
La conclusión no es «nada de tecnología». Es que los compradores quieren tecnología que elimine una molestia concreta y recurrente —un asiento frío, un aparcamiento estrecho, un cambio de carril con ángulo muerto— y se muestran indiferentes ante la tecnología que se vende como una visión del futuro. El aparcamiento automático entra en los diez primeros. Nada que se parezca a la conducción autónoma lo consigue.
Las encuestas de preferencias declaradas tienen una salvedad conocida: nadie paga en el momento de responder. La visión nocturna con un 43% es el síntoma más claro: es una opción cara y poco habitual que muy pocos de esos encuestados marcarían en un configurador real. Conviene leer el orden como una clasificación del deseo, no de la disposición a pagar.
La nota al pie europea que cambia el ejercicio
Esta es una encuesta norteamericana, y Europa responde a la mayor parte de la lista por ley y no por demanda.
Según el Reglamento General de Seguridad de la UE (General Safety Regulation), todo coche nuevo vendido desde julio de 2024 debe llevar frenada de emergencia avanzada, asistente inteligente de velocidad, mantenimiento de carril de emergencia, aviso de somnolencia y falta de atención del conductor, un sistema de detección en marcha atrás, control de presión de los neumáticos y un registrador de datos de accidente. Varios de los sistemas que piden los compradores norteamericanos, los compradores europeos los reciben lo hayan pedido o no.
Eso invierte la pregunta. Un fabricante europeo no decide si monta la detección en marcha atrás; decide cómo de buena hacerla y si el dinero que sobra va a un asiento calefactable. Sobre esa pregunta más estrecha la encuesta sí resulta útil, y su respuesta es inequívoca.
También explica por qué un coche eléctrico europeo pequeño y barato se equipa como se equipa. Modelos como el Geely E2 de 19.990 € llevan el paquete de seguridad obligatorio como coste de entrada y luego compiten exactamente en los elementos de confort que esta encuesta coloca en primer lugar. El reglamento fija el suelo; los asientos calefactables son lo que queda por vender.