El 15 de septiembre de 2026 la Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó la AM Radio for Every Vehicle Act, un proyecto de ley que ordenaría al Departamento de Transporte redactar una norma que exija la radio AM como equipamiento de serie en los turismos nuevos. Es una pieza legislativa menor con una incidencia directa en cómo fabrica Tesla sus coches, porque Tesla es uno de los fabricantes que retiró la AM.
Qué hace realmente el proyecto de ley
No impone nada por sí mismo. Da instrucciones a los reguladores para que dicten una norma y fija el calendario posterior.
| Disposición | Detalle |
|---|---|
| Votación | Aprobada en la Cámara el 15 de septiembre de 2026 |
| Mecanismo | Ordena al Departamento de Transporte dictar una norma |
| Grandes fabricantes | Cumplimiento en un plazo de dos años desde la publicación de la norma |
| Fabricantes pequeños | Cuatro años, para quienes vendieran 40.000 vehículos o menos en 2022 |
| Requisito provisional | Información clara al comprador cuando un vehículo carezca de AM |
| Siguiente paso | El Senado, donde una versión anterior del texto ya fracasó |
El proyecto fue impulsado por Frank Pallone y Gus Bilirakis, y lo defendió en primer lugar Josh Gottheimer. Su justificación declarada es la comunicación de emergencia: la AM transporta el sistema nacional de alertas públicas y sigue funcionando cuando las redes móviles y los servicios de internet no lo hacen.
Por qué los coches eléctricos están en el centro del asunto
Los fabricantes no han eliminado la AM por indiferencia. Las corrientes de un tren motriz eléctrico generan ruido electromagnético de banda ancha que cae de lleno sobre la banda de AM, y suprimirlo exige apantallamiento, filtrado y un trazado cuidadoso del cableado, no un arreglo por software. Tesla, Volkswagen, Volvo y BMW han retirado la banda de sus modelos eléctricos; Tesla fue más lejos que la mayoría y dejó fuera tanto la AM como la FM en sus coches de acceso a la gama.
El coste de revertirlo es objeto de disputa. Un estudio financiado por la industria, del Center for Automotive Research, situó la cifra en 3.800 millones de dólares para mitigar las interferencias entre los propulsores eléctricos y la recepción de AM en todo el parque. Conviene tomar ese número como una cifra de parte, procedente de un actor con intereses en el resultado, y no como una estimación neutral; pero el problema de ingeniería de fondo es real, y es la razón por la que la banda desapareció en primer lugar.
Europa resolvió la misma cuestión de otra manera
Aquí es donde la historia deja de ser puramente estadounidense. La Unión Europea ya ha legislado sobre qué debe poder recibir la radio de un coche nuevo, y eligió la tecnología opuesta.
El artículo 113 y el anexo XI del Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas, la Directiva 2018/1972, exigen que cualquier radio de coche integrada en un vehículo nuevo de la categoría M introducido en el mercado de la UE a partir del 21 de diciembre de 2020 sea capaz de recibir y reproducir radio digital terrestre. Europa hizo obligatoria la recepción digital y no dijo nada sobre mantener viva la AM analógica. Estados Unidos avanza ahora hacia hacer obligatoria la AM analógica y no tiene equivalente digital.
Así que un Tesla europeo y un Tesla estadounidense pueden acabar divergiendo en un detalle que hace una década ninguno de los dos mercados consideraba materia reguladora. Nada de esto obliga a Tesla a modificar un coche vendido en Alemania o Noruega, donde las emisiones en AM se han ido apagando de todos modos y es el DAB el que soporta el tráfico. Pero sirve de recordatorio de que el "equipamiento de serie" es cada vez más una categoría jurídica que una categoría de ingeniería, y los dos bloques no están convergiendo sobre qué debe formar parte de él.