Una jueza de California ha resuelto que Tesla es responsable de fraude por un Solar Roof que instaló en una vivienda cerca de San Diego y que nunca llegó a terminar. No se trata del veredicto de un jurado, sino de una sanción porque Tesla no entregó pruebas en reiteradas ocasiones. Al juicio solo le queda decidir cuánto debe pagar la empresa. Electrek informó de los autos el 7 de noviembre de 2026 tras examinar el expediente judicial. Tesla ha pedido al Tribunal de Apelación de California que deje sin efecto la resolución.
El caso es Conroy v. Tesla y se presentó en 2022 ante la sección de North County del Tribunal Superior de San Diego (asunto n.º 37-2022-00043670).
Un tejado de 110.000 $ que nunca generó electricidad
Ambrose Conroy, vecino de Rancho Santa Fe, contrató un Solar Roof en marzo de 2020: 82.210 $ por un sistema de 13,1 kW. Tras dos modificaciones, en febrero de 2021 el pedido ascendía a unos 110.000 $ por un tejado de 18,2 kW y seis Powerwall. Según los escritos judiciales, el tejado nunca se terminó, nunca superó la inspección del condado de San Diego y no llegó a suministrar ni un solo kilovatio hora a la casa.
En abril de 2022, Tesla ofreció 5.000 $ para cerrar el asunto con un acuerdo. En un informe conjunto sobre la preparación del juicio, presentado en octubre de 2026, aceptó su responsabilidad en tres de las cinco pretensiones de Conroy: incumplimiento de contrato, incumplimiento de garantía y negligencia. Conroy afirma que reparar los daños costará «bastante más de 2,5 millones de dólares».
Responsabilidad por vía de sanción
La jueza Cynthia Freeland condenó a Tesla a pagar 15.467,50 $ en febrero y 13.500 $ en junio por no presentar un registro adecuado de documentos amparados por el secreto profesional ni los documentos solicitados, y en ambas ocasiones advirtió de que podría imponer sanciones que dieran por resueltas cuestiones de fondo. Cuando Tesla incumplió el siguiente plazo, la jueza resolvió el 11 de septiembre que la empresa es responsable de las dos pretensiones que había impugnado: fraude y declaraciones falsas negligentes. El juicio sobre ellas se limita a la indemnización compensatoria y a los daños punitivos.
La jueza apreció «pruebas abundantes de que los demandados han actuado de forma deliberada». Entre los registros no entregados figuraban mensajes de Microsoft Teams, que según declaró un testigo corporativo de Tesla se conservan «para siempre», registros de la OSHA, correos electrónicos con los inspectores del condado y más de 20 informes de calidad, instalación y seguridad del sistema interno Bolt de Tesla. Al negarse a reconsiderar su decisión el 27 de octubre, escribió que los documentos entregados con retraso podrían respaldar la tesis de Conroy de que Tesla «utilizó a sabiendas la vivienda del demandante como experimento, sabiendo que carecía de la experiencia necesaria para cumplir lo prometido».
Los correos internos citados en la demanda apuntan en la misma dirección. El 9 de febrero de 2021, Bobby Yang, director de ingeniería de modelos de Tesla, describió la casa como «del percentil 99,5 en cuanto a complejidad» y escribió que «si conseguimos hacer bien este trabajo, deberíamos poder hacer bien cualquiera». RJ Johnson, entonces responsable del negocio energético de Tesla, respondió que el proyecto «distorsionaría las cifras», pero que Tesla tenía que «hacer las cosas bien». Elon Musk figura en la lista de testigos de Conroy.
El recurso de Tesla
El 29 de octubre, Tesla pidió al tribunal que suspendiera el procedimiento mientras recurre ante el Tribunal de Apelación. Califica la resolución de «excesivamente punitiva», sostiene que vulnera las garantías procesales y equivale a un veredicto dirigido sobre el fraude antes del juicio, y alega que la disputa sobre la exhibición de pruebas no guardaba relación con las acusaciones de fraude y que ya ha entregado todo lo pertinente. Se ha anulado la fecha del juicio, fijada para el 20 de noviembre, y se ha convocado una audiencia de preparación del juicio para el 4 de diciembre. El artículo de Electrek no incluye declaraciones de Tesla.
Qué supone para Europa
No cambia nada en lo que Tesla vende aquí. El Solar Roof era un producto norteamericano, y Tesla dejó de comercializarlo en agosto tras unas 3.000 instalaciones. El negocio europeo de Tesla Energy se basa en el Powerwall, que montan instaladores certificados, y en los Megapack para la red eléctrica.
Lo que aporta el caso es un expediente judicial sobre cómo gestionó Tesla una instalación fallida. Es posible que la declaración de fraude no sobreviva a la apelación, pero lo que Tesla ha admitido sobre el contrato, la garantía y la negligencia se mantiene en cualquier caso.