El Departamento de Derechos Civiles de California comenzó el 21 de septiembre de 2026 a exponer en Oakland su caso de discriminación racial contra Tesla, cuatro años y medio después de presentarlo. El juicio está previsto hasta el 30 de octubre y, a diferencia de casi todos los demás casos interpuestos contra la fábrica de Fremont, este no lo decide un jurado.
Un juez, no un jurado, y sin techo
El juez Peter Borkon, del Tribunal Superior del condado de Alameda, verá el caso como juicio sin jurado y determinará él mismo la responsabilidad. Eso importa. Las indemnizaciones concedidas por jurados en casos de discriminación suelen ser espectaculares y luego quedan recortadas en revisión, que es justo el patrón por el que ha pasado Tesla. La resolución de un juez llega sin esa inflación, lo que la hace más difícil de desestimar y más difícil de reducir.
La exposición económica no tiene límite. La Fair Employment and Housing Act de California, a diferencia de la norma federal, no fija ningún tope a los daños que un tribunal puede conceder. El estado presentó la demanda al amparo de la FEHA y de la Equal Pay Act en febrero de 2022.
Qué debe demostrar el estado
El departamento alega que los trabajadores negros de Fremont sufrieron un acoso generalizado, con insultos racistas y pintadas racistas incluidas, y que Tesla no lo evitó ni actuó de forma adecuada una vez que tuvo conocimiento. También alega segregación racial en el reparto del trabajo: trabajadores negros derivados a los puestos peor pagados y menos deseables, con salarios inferiores y descartados en los ascensos.
El relato que hace Electrek de los escritos añade cifras que los teletipos no recogen: una brecha salarial de unos 1.533 dólares al mes entre trabajadores negros y blancos entre junio de 2018 y junio de 2024, y un departamento de recursos humanos dotado con aproximadamente una persona por cada 604 a 740 empleados. Son cifras del estado, no hechos probados.
Tesla niega haber actuado mal, afirma que no tolera la discriminación y sostiene que ha despedido a trabajadores de los que se comprobó que habían incurrido en conductas indebidas.
Esta no es la demanda colectiva, y ahí está la clave
Una demanda colectiva privada aparte sobre la misma fábrica siguió el camino contrario. Más de 6.000 trabajadores negros habían sido certificados para demandar como colectivo hasta que el juez de aquel caso revocó la decisión, dejándolos con la vía de reclamar individualmente uno por uno. Electrek informa de que unos 580 continúan por separado tras un acuerdo parcial en julio de 2026.
Esa revocación es la razón por la que el caso del estado tiene el peso que tiene. Cuando se desmorona un colectivo, se desmorona también la vía hacia un remedio para toda la fábrica: las reclamaciones individuales son más lentas, más baratas de zanjar discretamente y no producen ningún pronunciamiento sobre el centro de trabajo en su conjunto. Un regulador estatal no necesita certificación alguna, así que este es ahora el único procedimiento capaz de producir un pronunciamiento sobre Fremont y no sobre la experiencia de un solo trabajador en él.
| Presentada | Febrero de 2022 |
| Tribunal | Tribunal Superior del condado de Alameda, Oakland |
| Juez | Peter Borkon |
| Juicio | 21 de septiembre – 30 de octubre de 2026 |
| Tipo | Juicio sin jurado |
| Normas aplicables | Fair Employment and Housing Act; Equal Pay Act |
| Límite a la indemnización | Ninguno según la legislación de California |
Tesla lleva una década respondiendo a reclamaciones sobre Fremont. El antiguo ascensorista Owen Diaz obtuvo 137 millones de dólares de un jurado en 2021, rebajados a 15 millones por un juez y fijados en 3,2 millones por un segundo jurado. La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos tiene pendiente su propia demanda por acoso. Ninguna ha producido un pronunciamiento sobre si la planta en sí discriminaba.
Por qué importa en Europa
El historial laboral de Tesla en Europa es objeto de disputa, no una cuestión abstracta. El conflicto con IF Metall en Suecia duró 1.021 días antes de que el sindicato le pusiera fin, y las acciones de solidaridad llegaron a 264 plazas de Supercharger bloqueadas. Los compradores europeos de flotas aplican cada vez más filtros laborales a sus compras, y con un pronunciamiento judicial, sea en el sentido que sea, resulta más difícil discutir que con un comunicado de prensa.
No se espera veredicto antes de noviembre. Borkon podría dejar el asunto visto para sentencia cuando concluyan las vistas el 30 de octubre.