El debate sobre si los coches eléctricos desplazan realmente petróleo ya tiene una cifra asociada. En el Global EV Outlook 2026 de la Agencia Internacional de la Energía, la flota mundial de vehículos eléctricos evitó el consumo de unos 1,7 millones de barriles de petróleo al día en 2025, aproximadamente lo que Indonesia quemó en total durante ese mismo año.

Se trata de un efecto de flota, no de un efecto de ventas. Contabiliza todos los vehículos eléctricos que ya circulan, y por eso sigue acumulándose incluso en los meses en que el crecimiento de las ventas se ralentiza.

De dónde salen los barriles

Indicador Cifra
Petróleo desplazado por los eléctricos en el mundo, 2025 ~1,7 mb/d
Petróleo desplazado por los eléctricos en el mundo, 2020 ~0,4 mb/d
China, 2025 ~1 mb/d
China, 2030 (proyección) ~2,7 mb/d
Mundo, 2030 (proyección) ~5 mb/d
Peso de los vehículos ligeros eléctricos en el desplazamiento de 2025 ~80%

La IEA es explícita al señalar que el desplazamiento se concentra en los mercados que regulan el consumo de combustible y las emisiones de CO2, y menciona a China y a la Unión Europea como los lugares donde el efecto se aprecia de verdad. Dicho de otro modo, son las normas que obligan a mejorar la eficiencia las que convierten las ventas de eléctricos en petróleo que nunca llega a quemarse.

Los camiones eléctricos son la parte que casi todo el mundo subestima. En China ya suponen más del 10% del desplazamiento del país, y la IEA prevé que solo los camiones eléctricos eviten 1 mb/d en todo el mundo en 2035 con las políticas actuales.

China se aleja aún más este año

Los datos más recientes sugieren que la referencia de 2025 ya se ha quedado antigua. Un análisis de Jefferies situó el petróleo desplazado por los eléctricos en China durante el primer semestre de 2026 en 33,7 millones de toneladas equivalentes de petróleo —unos 1,4 millones de barriles al día—, un 42% más interanual.

Si ese ritmo se mantiene, China por sí sola superará en cosa de un año el nivel que alcanzó toda la flota mundial en 2025.

Qué significa para Europa

La aportación de Europa se apoya en una cuota de ventas que sigue subiendo: el 28% de las matriculaciones de coches nuevos en 2025, que la IEA espera que llegue al 33% en 2026. Ese es el mecanismo por el que crece el desplazamiento europeo: una proporción mayor de los coches nuevos de cada año llega sin depósito de combustible y alimenta una flota que evitará consumir petróleo durante la década y media siguiente.

La lectura práctica para conductores y responsables políticos europeos tiene que ver con la dirección de fondo del mercado, más que con las cifras de matriculaciones de un mes concreto. El desplazamiento de petróleo a escala de flota es lento, acumulativo y difícil de revertir; no se tambalea porque expire el plan de ayudas de un país o porque una marca tenga un trimestre flojo.

Es además la cifra que sostiene el argumento estratégico, y la razón por la que la IEA plantea la electrificación en parte como una cuestión de seguridad energética y no como algo puramente medioambiental. Cada barril que un coche europeo no quema es un barril que el continente no tiene que importar.

La salvedad que conviene recordar

Desplazamiento no es lo mismo que reducción de emisiones: la electricidad tiene que salir de algún sitio, y las cifras de la IEA describen petróleo evitado, no carbono neto ahorrado. Ambas magnitudes convergen solo en la medida en que se descarboniza la red eléctrica, algo que varía enormemente entre una recarga en Noruega y otra en Polonia.

Lo que la cifra de 1,7 mb/d sí zanja es la cuestión de la escala. Con 0,4 mb/d en 2020, esto era un error de redondeo en la demanda mundial de petróleo. Con 5 mb/d en 2030, ya no lo es.