Un tribunal austriaco ha dictaminado que un propietario ebrio que se subió a su Tesla, pisó el freno y dejó el coche en Park no lo puso en funcionamiento, y ha anulado su multa de 980 euros. Según el Tribunal Administrativo Regional de Vorarlberg, en un coche eléctrico seleccionar Drive o Reverse es el equivalente jurídico de arrancar un motor de combustión. Su resolución del 14 de octubre de 2026 está publicada en el sistema de información jurídica de Austria, y Heute informó de ella el 3 de noviembre.

Qué ocurrió

En marzo de 2026, el propietario actuó en una obra de teatro y después se quedó a comer y a tomar algo. Hacia la medianoche volvió a pie hasta su Tesla aparcado con la llave y su teléfono con la app de Tesla, de modo que el coche se desbloqueó al acercarse él: las puertas se abrieron, se encendieron las luces y la pantalla, y empezó a sonar música.

Se sentó en el asiento del conductor, pisó el pedal del freno durante 12 segundos y confirmó Park. Consciente de que no estaba en condiciones de conducir, envió un mensaje a su mujer, de la que vive separado a dos minutos a pie, para preguntarle si podía pasar la noche en su casa. Después se quedó dormido. La policía lo despertó golpeando la ventanilla. La prueba de alcoholemia dio 0,43 mg/l en aire espirado, por encima de los 0,4 mg/l a partir de los cuales la ley austriaca considera que una persona está afectada en cualquier caso.

La autoridad del distrito de Feldkirch le impuso una multa de 980 euros por poner un vehículo en funcionamiento en estado de embriaguez, le retiró el permiso de conducir durante cuatro meses y le ordenó realizar un curso de reeducación vial.

Qué mostraron los datos del coche

El perito oficial de vehículos leyó los registros del coche:

Hora Evento registrado
01:18:16 Llave detectada dentro del coche
01:18:17 Freno pisado durante 12 segundos, Park confirmado
01:05 a 01:50 Velocidad de 0 km/h en todo momento; nunca se seleccionó Drive ni Reverse
01:39:09 Puerta desbloqueada desde el interior; el propietario salió del coche

Por qué el tribunal le dio la razón

El Código de Circulación austriaco prohíbe a cualquier persona afectada por el alcohol conducir un vehículo o ponerlo en funcionamiento, con multas de 800 a 3.700 euros. Según la jurisprudencia del Tribunal Supremo Administrativo, basta con arrancar un motor de combustión, sea cual sea la intención del conductor.

El tribunal tomó como base técnica el manual del propietario del Model X de 2015–2020. Al abrir una puerta se activan el cuadro de instrumentos y la pantalla táctil. Pisar el freno, en palabras de Tesla, pone el coche «en funcionamiento y listo para conducir», y solo entonces se puede elegir un modo de marcha. El manual también indica que el coche se apaga solo tras 30 minutos en Park, aunque haya alguien en el asiento del conductor.

La jueza Stefanie Sutter admitió que pisar el freno creaba la posibilidad técnica de iniciar la marcha, pero un coche en Park no puede moverse. Cambiar el sentido de la marcha con el selector, según el sumario de la resolución, es comparable a arrancar el motor de un coche de combustión. Como el propietario solo había seleccionado Park, no hubo infracción. El tribunal no aceptó que hubiera pisado el freno dormido, pero consideró que eso no cambiaba nada.

En una segunda resolución, el tribunal redujo la retirada del permiso a tres meses y anuló el curso de reeducación. La retirada se mantuvo porque el propietario había conducido por una vía pública al día siguiente de que la policía le retirara provisionalmente el permiso, algo que el tribunal calificó de especialmente reprochable.

No es la última palabra

El tribunal admitió un nuevo recurso ante el Tribunal Supremo Administrativo, porque este aún no se ha pronunciado sobre cuándo se considera que un coche eléctrico se ha puesto en funcionamiento. Hasta que lo haga, se trata de la interpretación de la ley austriaca por parte de un único tribunal regional. Heute advierte de que no es una autorización general para sentarse borracho al volante de un coche eléctrico.