El diseñador jefe de Tesla dice que el próximo Roadster llegará «muy pronto». Franz von Holzhausen lo dijo en el último episodio de Jay Leno's Garage y, cuando Leno insistió, lo repitió. La respuesta de Leno —«10 años… casi 10 años»— es el resumen honesto de la situación de este coche.

Qué se dijo exactamente

Von Holzhausen no se comprometió a nada más allá de esa frase. Ni fecha, ni especificaciones, ni precio, ni mercado. Importa, porque esas dos mismas palabras se han asociado a este vehículo una y otra vez desde que se presentó.

Por otro lado, The Information ha informado de que Tesla pretende presentar el Roadster de segunda generación este mes, citando a cuatro personas con conocimiento del programa. Tesla no ha confirmado ningún evento y ninguna declaración oficial fija una fecha.

El historial hasta ahora

Tesla mostró el Roadster como prototipo rodante en noviembre de 2017 y prometió la producción para 2020. Desde entonces, la fecha se ha ido moviendo:

Prometido para Estado
2020 (anunciado en 2017) Incumplido
2022 Incumplido
2023 Incumplido
2024 Incumplido
2026 (presentación según la prensa) Sin confirmar

La explicación actual del retraso es el paquete de SpaceX que Elon Musk lleva años insinuando: un conjunto de propulsores de gas frío, denominados internamente A71, destinados a mejorar la aceleración y el paso por curva. Integrar tecnología de cohetes en un coche de calle es un problema de ingeniería real y, además, un problema sin final definido.

Qué significaría que «llegue»

Esta es la parte en la que conviene ser preciso, porque es donde las expectativas suelen descarrilar. Las informaciones sobre el evento previsto describen una demostración y no el inicio de la producción. Si se celebra, sería la segunda demostración pública en cerca de una década. La producción en serie estaría, según esas mismas informaciones, más cerca de 2027 o 2028, y Tesla no ha publicado ningún calendario de producción.

Nada de esto está confirmado por Tesla. Conviene tratar la fecha de presentación, el paquete de propulsores y la ventana de producción como información no confirmada y no como un plan sobre el que basar una compra.

Para los compradores europeos

Un Roadster europeo está aún más lejos, y por motivos que no tienen nada que ver con los propulsores. Un coche de altas prestaciones de producción limitada necesita su propia homologación de tipo de la UE, y las funciones diseñadas en torno a las normas de circulación estadounidenses no se trasladan de forma automática: la experiencia de Tesla al homologar funciones de asistencia a la conducción en Europa es una demostración permanente de esa brecha. Los mercados con volante a la derecha añaden otro paso.

La situación práctica de cualquiera en Europa que tenga una reserva de Roadster —algunas se remontan a 2017 e implican depósitos considerables— no cambia con esta entrevista. Un diseñador que dice «muy pronto» en un programa de entrevistas no ofrece una estimación de entrega, y sigue sin haber ningún compromiso de lanzamiento europeo, ningún estado de homologación y ningún precio.

Tesla tiene mucho hardware que sí está llegando: el Cybercab se muestra con hardware real de Starlink y el Semi avanza hacia Francia. El Roadster todavía no está en esa categoría. La siguiente señal creíble será un evento real con un coche real y, hasta que eso ocurra, la lectura sensata de «muy pronto» es la que dio Leno en antena.