Tesla ha solicitado formalmente la autorización para operar el Full Self-Driving (Supervised) en Italia, añadiendo uno de los mayores mercados automovilísticos de Europa a la creciente cola de países que estudian el software. El Ministerio de Infraestructuras y Transportes de Italia ha confirmado que la documentación de homologación de Tesla se ha presentado y está ahora en fase de análisis.
Tesla presenta su solicitud en Italia
La presentación es el paso concreto que convierte a Italia de un «todavía no» en una solicitud activa. Según los informes, la documentación se registró hace tan solo unos días y se encuentra ahora en manos de los reguladores para su revisión. No hay un calendario fijado para una decisión, pero la confirmación de que la documentación se ha recibido y se está analizando marca un movimiento real en lugar de las señales informales que se vieron a principios de este año.
Apoyarse en la homologación neerlandesa
En lugar de pedir a Italia que vuelva a probar el sistema desde cero, Tesla solicita que los reguladores italianos reconozcan la homologación de tipo del FSD (Supervised) ya concedida por los Países Bajos en abril. El RDW neerlandés fue la primera autoridad del bloque en dar el visto bueno al software, y Tesla ha utilizado esa homologación como plantilla para los reconocimientos nacionales en otros lugares.
El lugar de Italia en el panorama europeo
El mapa europeo del FSD se ha ido rellenando con rapidez. Bélgica y Dinamarca figuran entre los países más recientes en autorizar el software para las vías públicas, tras las luces verdes anteriores de Estonia y Lituania. Cada homologación nacional amplía el conjunto de propietarios europeos que con el tiempo podrán usar el sistema supervisado en sus desplazamientos diarios. Italia sería uno de los mayores premios de ese mapa: figura entre los mayores mercados automovilísticos del bloque, y una luz verde allí daría a Tesla una base significativa de coches elegibles en el sur de Europa, en lugar de los mercados nórdicos más pequeños que se movieron primero.
Los partidarios de un enfoque coordinado de la UE
El paso de Italia es notable porque el país figura entre los mercados más grandes — junto con Alemania, Francia, España y Chequia — que habían señalado su preferencia por esperar a un procedimiento coordinado a nivel de la UE en lugar de emitir autorizaciones nacionales que Bruselas podría revisar más adelante. Chequia, por ejemplo, se negó a reconocer la homologación neerlandesa y aguarda un marco europeo común. Una solicitud italiana en revisión activa sugiere que al menos algunos de esos gobiernos están dispuestos a avanzar en paralelo.
Qué significa para los propietarios italianos
Por ahora, nada cambia en la carretera: una solicitud no es una homologación, y los propietarios italianos todavía no pueden activar el FSD (Supervised) hasta que los reguladores den su visto bueno. Pero una solicitud presentada y en revisión activa es el primer paso necesario, y sitúa a Italia en un camino más claro que los países que todavía esperan la votación de la UE.