Qué pide Suecia
La administración de transporte de Suecia (Trafikverket) ha recomendado formalmente que la Unión Europea vote en contra de aprobar el Full Self-Driving (Supervised) de Tesla para su uso en todo el bloque, salvo que Tesla elimine la capacidad del sistema de circular a mayor velocidad que el límite vigente. La recomendación figura en una carta hasta ahora desconocida fechada el 30 de abril de 2026 y dirigida al Comité Técnico de Vehículos de Motor de la UE (TCMV), el órgano que decide si las nuevas tecnologías de vehículos pueden recibir la homologación de tipo para todo el mercado único.
La objeción es acotada pero contundente. El FSD incluye un ajuste denominado «Speed Offset» (margen de velocidad) que permite al conductor elegir cuánto por encima del límite legal circulará el coche. Los responsables suecos sostienen que permitir que un sistema automatizado supere de forma sistemática los límites legales de velocidad «corre el riesgo de socavar tanto el marco jurídico como los beneficios de seguridad esperados de la automatización de vehículos». En otras palabras, su preocupación no es la pila de software de conducción autónoma en sí, sino una función configurable que, por diseño, infringe las normas de tráfico.
Por qué importa el momento
La carta llega en un momento delicado. El TCMV debe abordar el asunto a finales de junio, antes de cualquier votación sobre un despliegue en todo el bloque. Hasta ahora, Tesla ha ido reuniendo autorizaciones país por país: los Países Bajos aprobaron el FSD (Supervised) en primer lugar, seguidos de Estonia, Lituania, Dinamarca y, más recientemente, Bélgica. Una única homologación de tipo para toda la UE sustituiría ese mosaico por una sola decisión válida en todas partes, que es el resultado que Tesla desea.
Una objeción formal de la autoridad de transporte de un Estado miembro no bloquea automáticamente la aprobación, pero eleva la temperatura política dentro del comité y da cobertura a otros países cautelosos para plantear las mismas preguntas. Suecia no exige que se prohíba el FSD; exige que se elimine la superación del límite de velocidad como condición para la aprobación.
Qué significa para los propietarios europeos
Para los conductores de los países que ya han aprobado el FSD a escala nacional, hoy no cambia nada: esas autorizaciones se mantienen. La pugna gira en torno a la luz verde para toda la UE que permitiría a Tesla activar la función de manera uniforme en todos los Estados miembros sin negociar cada mercado por separado.
Si el comité se pone del lado de Suecia, el resultado más probable no será un rechazo, sino un compromiso: se podría pedir a Tesla que limite o elimine el «Speed Offset» en las versiones europeas. Eso haría que el FSD de la UE se comportara de forma más conservadora que la versión estadounidense, donde superar el límite en un margen determinado es desde hace tiempo una opción seleccionable por el conductor. Tesla no se ha pronunciado públicamente sobre la recomendación sueca.
El episodio subraya una tensión recurrente en el enfoque europeo de los sistemas de asistencia a la conducción: aquí los reguladores tratan el estricto cumplimiento de las normas de tráfico como innegociable, incluso cuando una función es popular entre los conductores. La forma en que el TCMV lo resuelva determinará cómo —y a qué velocidad— se extenderá el FSD por el continente.