Un tribunal alemán ha dado a los compradores de VE una palanca notable: si la autonomía real de un coche eléctrico se queda materialmente por debajo de la cifra de la ficha técnica, eso puede ser motivo para desistir por completo de la compra.

La resolución

El Tribunal Regional de Wuppertal (Landgericht Wuppertal, asunto 10 O 282/23) concluyó que un coche eléctrico cuya autonomía real se desvía significativamente de la cifra oficial WLTP del fabricante tiene un defecto material (Sachmangel) — y que ello faculta al comprador para rescindir el contrato de compraventa. En la práctica, el tribunal no trató la autonomía WLTP anunciada como una estimación de marketing sin valor, sino como una parte jurídicamente vinculante de aquello por lo que el comprador había pagado.

El caso de fondo

El litigio giraba en torno a un coche eléctrico comprado por 39.000 €, anunciado con una autonomía WLTP de 332 a 341 km. Un perito designado por el tribunal colocó el vehículo en un banco de pruebas y midió solo 282 km — alrededor de un 18 % por debajo de la cifra declarada por el fabricante. Esa diferencia bastó para que el tribunal diera la razón al comprador.

El umbral del diez por ciento no es arbitrario. Como señala la asociación automovilística alemana ADAC, el tribunal se apoyó en la jurisprudencia consolidada del Tribunal Supremo Federal (BGH) sobre el consumo excesivo de combustible en coches de combustión, donde una desviación de más del 10 % respecto a la cifra declarada se ha tratado desde hace tiempo como un defecto sustancial. El tribunal de Wuppertal simplemente aplicó el mismo umbral a la autonomía eléctrica.

Por qué esto importa a los propietarios europeos de Tesla

Tesla anuncia cifras de autonomía WLTP en toda Europa, igual que cualquier otro fabricante, y la autonomía real suele situarse por debajo del dato de laboratorio — especialmente en invierno, a velocidades de autopista o cuando la bomba de calor trabaja con intensidad. Esta resolución no significa que cualquier caída de autonomía en invierno sea un defecto. La comparación pertinente es frente al ensayo WLTP normalizado, no frente a un trayecto al trabajo en una mañana fría, y el umbral es un déficit sostenido superior al 10 % — una diferencia del 18 % medida en condiciones controladas, como en este caso.

Algunas conclusiones prácticas para los compradores en Alemania y, por extensión, en los mercados que observan los precedentes del derecho de consumo alemán:

  • La ficha técnica es una promesa. Una cifra WLTP del fabricante puede exigirse como garantía y no desestimarse como una mera estimación.
  • Documenta pronto. Si sospechas un déficit grave, reúne pruebas — mediciones coherentes, idealmente ensayos independientes — en lugar de basarte en un único trayecto malo.
  • El listón está alto. Se trataba de una diferencia del 18 % verificada en laboratorio, no de la variación real cotidiana del 10–20 % que la mayoría de los VE muestran frente al WLTP en conducción mixta.

La decisión es una resolución de un tribunal regional y no una sentencia del Tribunal Supremo Federal, por lo que aún no es vinculante en todo el país. Pero, al anclarse en la jurisprudencia existente del BGH sobre consumo, ofrece a los compradores de VE un precedente claro y bien fundamentado — y advierte a los fabricantes de que las afirmaciones sobre autonomía tienen peso jurídico.