La fuente de ingresos más lucrativa de Tesla en Europa se ha reducido significativamente. Toyota y Stellantis — dos de los mayores contribuyentes al pool de emisiones de CO2 de Tesla en la UE — se retiran para el año de cumplimiento 2026.

Qué cambió

Documentos de la UE publicados a principios de marzo de 2026 muestran que el pool se ha reducido de ocho a cinco miembros. Para 2025, el pool incluía a Toyota, Stellantis, Leapmotor, Ford, Honda, Mazda, Subaru y Suzuki. Para 2026, solo quedan Tesla, Ford, Honda, Mazda y Suzuki.

El impacto financiero es sustancial. Analistas de UBS estimaron que el pool completo de 2025 podría haber generado más de 1.000 millones de EUR para Tesla solo en Europa. A nivel global, los ingresos de Tesla por créditos regulatorios ya cayeron un 28%, de 2.760 millones de dólares en 2024 a aproximadamente 2.000 millones en 2025.

Por qué se fue Toyota

La salida de Toyota es directa: la empresa ya no necesita los créditos de Tesla. Toyota ha mantenido una alta proporción de híbridos en su flota europea durante años y ha reducido progresivamente sus modelos de altas emisiones. La empresa espera cumplir los objetivos de CO2 de 2026 de manera independiente.

Por qué se fue Stellantis

Stellantis adopta un enfoque diferente. En lugar de pagar a Tesla, el grupo aprovecha su participación mayoritaria en el fabricante chino de vehículos eléctricos Leapmotor para formar un pool exclusivo de dos empresas. Leapmotor entregó más de 17.000 vehículos en Europa solo en el Q4 de 2025.

Doble golpe desde EE. UU.

La reducción del pool europeo se suma a pérdidas ya sufridas en Estados Unidos. EE. UU. eliminó su mercado de créditos de emisiones en 2025, costando a Tesla unos 1.400 millones de dólares anuales. Combinado con la contracción del pool europeo y una extensión de tres años de los plazos de cumplimiento europeos, el negocio de créditos regulatorios de Tesla enfrenta un declive estructural.

Qué significa

Los créditos regulatorios eran ingresos de margen puro para Tesla — sin necesidad de fabricar vehículos ni prestar servicios. La erosión de este flujo de ingresos añade presión sobre los márgenes automotrices en un momento en que Tesla ya recorta precios para competir en Europa e invierte fuertemente en IA y robótica.

Para los miembros restantes del pool — Ford, Honda, Mazda y Suzuki — el cálculo aún funciona. Pero la dirección es clara: a medida que la industria se electrifica, el pool seguirá reduciéndose.