El 15 de julio de 2026, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos publicó conclusiones preliminares sobre un accidente mortal en Katy, Texas, y los datos apuntan claramente al conductor y no al sistema Full Self-Driving de Tesla. Según el informe, el conductor de un Model 3 de 2025 anuló manualmente el FSD al pisar el pedal del acelerador al 100 %, alcanzando más de 70 mph en una calle residencial con un límite de 30 mph, para después salirse de la calzada y chocar contra una casa. Una vecina de 76 años, Martha Avila, murió.
Cómo se comportó el FSD
La relevancia del relato de la NTSB está en lo que le hace al software pisar el acelerador. El Full Self-Driving (Supervised), como el Autopilot antes que él, devuelve el control longitudinal al conductor en el instante en que se pisa el acelerador — el sistema no frena contra un pedal que el conductor mantiene activamente pisado. Las imágenes de una cámara de seguridad obtenidas por los investigadores mostraban el coche acelerando a través de un cruce antes de salirse de la vía, un patrón coherente con una anulación a pleno acelerador y no con un fallo del sistema autónomo.
La acusación por homicidio imprudente
La policía informó de que el teléfono del conductor contenía búsquedas en Google, entre ellas "Tesla FSD not aggressive enough 2026" y "Tesla FSD too timid," lo que plantea preguntas sobre cómo había estado utilizando el vehículo en el periodo previo al accidente. El conductor, Michael Butler, ha sido acusado desde entonces de homicidio imprudente. La familia de la víctima ha presentado una demanda que nombra tanto al conductor como a Tesla, alegando negligencia.
Por qué es importante
Las conclusiones preliminares respaldan en gran medida la versión pública del accidente ofrecida por Tesla — que el vehículo estaba bajo entrada manual del acelerador, y no bajo control autónomo, en el momento en que se salió de la vía. Esa distinción importa. Llega en un momento en que la NHTSA investiga por separado unos 3,2 millones de Tesla equipados con FSD sobre cómo se comporta el sistema basado únicamente en cámaras en condiciones de visibilidad reducida, como el deslumbramiento y las partículas en suspensión en el aire. Este caso de la NTSB es algo muy distinto: una anulación por parte del conductor, no un fallo de la conducción autónoma. Confundir ambas cosas sería malinterpretar lo que muestran las pruebas.
Las conclusiones son preliminares. Un informe final con una determinación de la causa probable llegará más adelante en la investigación y podría añadir matices — pero las pruebas físicas centrales, un acelerador pisado por completo y las imágenes de cámara de una aceleración sostenida, es poco probable que cambien.
Para los propietarios europeos
El FSD (Supervised) apenas ahora se está expandiendo por Europa, y la misma lógica de anulación se aplica dondequiera que se despliegue: el acelerador siempre tiene prioridad sobre el control automatizado de velocidad y trayectoria. Los reguladores europeos que estudian la homologación del FSD en el marco de la UNECE observarán cómo las investigaciones estadounidenses separan el mal uso del conductor de un fallo real del sistema — porque esa es exactamente la línea que los organismos de homologación de tipo deben trazar antes de permitir un despliegue más amplio. Para los propietarios, la conclusión práctica no cambia: el FSD (Supervised) es un sistema de asistencia a la conducción que exige un ser humano atento, y pisar el acelerador a fondo desactiva por completo su control de velocidad.