Tesla se ha situado cerca de lo más alto de un importante estudio sobre durabilidad, ocupando el sexto puesto entre todas las marcas de coches en cuanto a las probabilidades de que un vehículo alcance las 250 000 millas. Los resultados, publicados en junio de 2026 por la firma de investigación automovilística iSeeCars, colocan al fabricante de EV por delante de nombres respetados desde hace tiempo, como Subaru, Volvo, Mercedes-Benz, BMW y Porsche.

Qué reveló el estudio

iSeeCars analizó datos de más de 174 millones de vehículos para estimar la probabilidad de que los coches de cada marca superen el umbral del cuarto de millón de millas. Tesla obtuvo un 4,6 % de probabilidad, empatando con GMC en el sexto puesto de la clasificación general. Eso es casi el doble del 2,3 % de Subaru, a pesar de la reputación de longevidad de esta última.

La parte alta de la tabla está dominada por las marcas japonesas. Toyota encabeza con un 17,8 % de probabilidades de que sus vehículos alcancen las 250 000 millas, seguida de Lexus con un 12,8 %, mientras que Honda y Acura también superan el listón. Esas cuatro marcas son las únicas que rebasan la media general del sector, del 4,8 %.

Marca Probabilidad de alcanzar las 250 000 millas
Toyota 17.8%
Lexus 12.8%
Media del sector 4.8%
Tesla 4.6%
Subaru 2.3%

Una lectura honesta de las cifras

Conviene ser precisos: el 4,6 % de Tesla se sitúa justo por debajo de la media del sector del 4,8 %, que las principales marcas japonesas empujan al alza. Así que, aunque Tesla supera en durabilidad a la mayoría de sus rivales premium y generalistas en este análisis, todavía no iguala una longevidad al nivel de Toyota. Lo que destaca es la compañía que mantiene: Tesla termina por delante de Cadillac, Mazda, Volvo, Mercedes, BMW y Porsche, marcas que suelen asociarse con la fabricación de coches que aguantan el paso del tiempo.

Para un fabricante que solo comenzó la producción en masa en la última década, un sexto puesto es un resultado sólido. Los analistas de iSeeCars atribuyen el rendimiento a la sencillez inherente del diseño de los EV: los trenes motrices eléctricos tienen muchas menos piezas móviles que los motores de combustión, sin caja de cambios, correas de distribución, sistemas de escape ni componentes dependientes del aceite que se desgasten con el tiempo.

Por qué importa a los propietarios europeos

El estudio se basa en datos de matriculación de EE. UU., por lo que los porcentajes exactos reflejan el parque automovilístico estadounidense. Pero la conclusión de fondo es trasladable: los mismos Model 3 y Model Y que se venden en toda Europa comparten los trenes motrices y la construcción que determinan la clasificación de durabilidad. Para los compradores europeos que se plantean un Tesla de segunda mano, o que se preguntan cómo aguantará un ejemplar con muchas millas, los datos ofrecen la tranquilidad de que el tren motriz está construido para durar.

Hay, no obstante, una salvedad importante. Una puntuación de longevidad mide cuánto tiempo permanece un coche en circulación en su conjunto: no aísla la degradación de la batería, que es el indicador que de verdad importa a la mayoría de los futuros compradores de EV. Un Tesla puede superar con holgura a un rival de combustión en cuanto a desgaste mecánico y, aun así, ver cómo su autonomía útil disminuye a lo largo de muchos años y ciclos de carga. Los costes de reparación tras una colisión y la disponibilidad de piezas en un país concreto son, asimismo, cuestiones aparte que el estudio no responde. La conclusión sensata es que la plataforma es duradera; el estado de salud concreto de la batería de cualquier ejemplar de segunda mano todavía conviene verificarlo con una comprobación de autonomía o de estado de salud antes de la compra.

A medida que los EV acumulan kilometraje real, estudios como este empiezan a sustituir la especulación por pruebas. En cuanto a la longevidad, al menos, los primeros datos juegan a favor de Tesla.