Tesla ha dado su paso más significativo hacia el transporte autónomo bajo demanda, lanzando un servicio comercial de robotaxi en Austin, Texas, el 22 de junio de 2025. El servicio utiliza 20 vehículos Model Y sin conductor que operan dentro de una zona geovallada de la ciudad.

Cómo funciona el servicio

El servicio de robotaxi en Austin opera con una pequeña flota de vehículos Model Y con software personalizado optimizado para la zona de operación geovallada. Los viajes están disponibles a través de una aplicación dedicada a una tarifa fija inicial de $4.20. El servicio cuenta con soporte de teleoperación remota, con operadores humanos monitorizando los vehículos y capacidad de intervención cuando sea necesario.

Tesla ingresó en la fase oficial de pruebas de vehículos autónomos de Austin el 9 de junio, apareciendo en el registro de operadores AV conocidos de la ciudad. La fecha de lanzamiento se desplazó del objetivo inicial del 12 de junio al 22 de junio, con el CEO Elon Musk describiendo el calendario como “tentativo.”

Qué deben saber los propietarios europeos

Aunque el lanzamiento en Austin es exclusivo de EE.UU., señala la dirección de Tesla en tecnología de conducción autónoma que eventualmente llegará a los mercados europeos. El servicio utiliza el mismo hardware presente en los vehículos de los clientes, lo que significa que los propietarios europeos de Model Y ya tienen el hardware compatible instalado.

Como referencia, Waymo realizó seis meses de pruebas con conductor de seguridad y seis meses de pruebas sin conductor antes de su propio lanzamiento en Austin, un período de validación considerablemente más largo. El calendario acelerado de Tesla ha generado escrutinio por parte de defensores de la seguridad y reguladores.

El panorama general

El lanzamiento del robotaxi coincide con la búsqueda simultánea de Tesla de la aprobación de FSD Supervised en Europa, con pruebas ya en marcha en Roma y discusiones regulatorias en curso con la autoridad de transporte neerlandesa. El rendimiento actual de FSD muestra aproximadamente 444–500 millas entre desconexiones críticas según datos colaborativos.

El servicio en Austin representa una prueba de concepto controlada, no un despliegue a gran escala. Su éxito — o dificultades — probablemente influirá en el ritmo de aprobación regulatoria europea para las funciones de conducción autónoma de Tesla.