Qué ha sucedido
Tesla ha lanzado una ofensiva global contra los vehículos que utilizan dispositivos de hardware de terceros para activar el Full Self-Driving en regiones donde la función no está oficialmente disponible. Informes de propietarios en Europa, China, Corea del Sur y Turquía confirman que Tesla detectó remotamente los dispositivos no autorizados y revocó permanentemente el acceso a FSD, revirtiendo los coches afectados al Autopilot básico sin previo aviso.
Cómo funcionan los dispositivos
Los dispositivos en el centro de esta ofensiva son pequeños módulos de hardware similares a USB que cuestan alrededor de 500 €. Se conectan directamente al bus Controller Area Network (CAN bus) de un Tesla y eluden los bloqueos de software regionales y el geofencing que Tesla utiliza para restringir la disponibilidad de FSD. En la práctica, engañan al coche para que se comporte como si estuviera matriculado en un mercado donde el FSD (Supervised) está aprobado.
La respuesta de Tesla
Tesla despertó remotamente los vehículos afectados, identificó las modificaciones no autorizadas del CAN bus y eliminó FSD por completo. En China, los propietarios recibieron notificaciones en el vehículo confirmando una prohibición permanente de FSD, incluso aquellos que habían pagado previamente por la función. Sus paquetes de asistencia a la conducción fueron restablecidos al Autopilot estándar sin funciones avanzadas.
La empresa también envió correos electrónicos masivos a los propietarios afectados advirtiéndoles de que son «100 % responsables de cualquier accidente que ocurra» mientras utilizan dispositivos no autorizados, y de que Tesla «se reserva el derecho de rechazar reparaciones en garantía independientemente de si el dispositivo causó realmente el daño».
Consecuencias legales en Europa y Asia
Las repercusiones van más allá de la propia aplicación de Tesla. En Corea del Sur, el Ministerio de Transporte e Infraestructura considera estas modificaciones ilegales en virtud de la Ley de Gestión de Automóviles. Los conductores sorprendidos utilizándolas se enfrentan a hasta dos años de prisión o multas de aproximadamente 13 000 dólares.
En Europa, donde el FSD (Supervised) aún no ha recibido la aprobación regulatoria completa en la mayoría de los países, el uso de tales dispositivos podría violar las normativas de homologación de tipo e invalidar la cobertura del seguro. El RDW neerlandés y el KBA alemán llevan meses probando el FSD, pero ningún país ha concedido una aprobación general para la conducción sin supervisión en vías públicas.
Qué significa esto para los propietarios europeos
Para los propietarios en Europa que esperan la disponibilidad oficial de FSD, el mensaje es claro: los atajos conllevan riesgos reales. La capacidad de Tesla para detectar y desactivar remotamente las modificaciones no autorizadas demuestra el nivel de control que la empresa mantiene sobre el software de su flota. Quienes compraron dispositivos de jailbreak se enfrentan ahora a prohibiciones permanentes de FSD, posibles problemas de garantía y posible exposición legal dependiendo de su país.
El camino legítimo hacia el FSD en Europa continúa a través de los canales regulatorios. El firmware de Tesla 2026.8.6, que se está desplegando actualmente, contiene referencias a la activación del FSD en Europa, lo que sugiere que la disponibilidad oficial podría no estar lejos.