El proveedor surcoreano de materiales para baterías L&F Co. reveló en una presentación regulatoria de finales de diciembre que su contrato con Tesla había sido depreciado en más de un 99%. El acuerdo, valorado originalmente en 2.900 millones de dólares cuando fue anunciado a principios de 2023, ahora vale aproximadamente 7.386 dólares. El colapso plantea serias preguntas sobre el futuro del programa de celdas de batería 4680 de Tesla.

Qué ocurrió

L&F tenía contrato para suministrar materiales catódicos ricos en níquel para las celdas de batería 4680 propias de Tesla. Estas celdas, anunciadas por primera vez en el Battery Day de Tesla en septiembre de 2020, debían ofrecer un salto en densidad energética, costes y escalabilidad de fabricación.

La depreciación casi total indica que Tesla ha cancelado o reducido drásticamente sus pedidos de materiales catódicos.

Por qué importa

El programa 4680 era central para varias de las promesas más ambiciosas de Tesla: un coche eléctrico de 25.000 dólares, costes de batería significativamente menores y mayor densidad energética.

Cinco años después del Battery Day, ninguno de estos objetivos se ha realizado plenamente. Las celdas 4680 se utilizan actualmente solo en el Cybertruck, que vende aproximadamente 20.000 a 25.000 unidades anuales.

Implicaciones europeas

Para los propietarios europeos de Tesla, el revés del 4680 no tiene impacto inmediato. Los Model 3 y Model Y vendidos en Europa usan celdas convencionales 2170. Giga Berlin no produce celdas 4680.

Sin embargo, las implicaciones estratégicas más amplias son relevantes. Si la tecnología de baterías propia de Tesla sigue sin ser comercialmente viable, el vehículo asequible prometido para Europa será más difícil de entregar.

Qué viene después

Tesla no ha comentado públicamente sobre la depreciación de L&F. Los resultados del Q4 2025, esperados en enero de 2026, podrían aportar más claridad.