Farolas que también funcionan como cargadores
El ayuntamiento de Praga ha aprobado un proyecto para instalar unas 150 farolas EV-ready este año como parte de la estrategia de e-movilidad de la capital checa. Desarrollado en colaboración con la empresa municipal Technologie hl. m. Prahy, el proyecto busca que el despliegue futuro de puntos de carga sea rápido y económico.
Cada farola EVR (Electric Vehicle Ready) se conecta directamente a la red de distribución, evitando el circuito de alumbrado de baja tensión habitual. Esto significa que un punto de carga puede añadirse posteriormente sin necesidad de abrir la calle ni tender nuevos cables. Cada farola soporta una potencia de carga de hasta 2×22 kW — suficiente para añadir unos 150 km de autonomía por hora de carga.
El panorama general: 6.000 farolas para 2030
Las 150 farolas aprobadas este año son una pequeña parte de un plan mucho mayor. Praga instaló 143 farolas EV-ready en 2024 y aspira a alcanzar 1.500 para finales de 2026. El objetivo a largo plazo es 6.000 farolas para 2030.
| Año | Objetivo farolas EVR | Acumulado |
|---|---|---|
| 2024 | 143 | 143 |
| 2025 | ~150 | ~293 |
| 2026 | ~150 (este lote) + más | ~1.500 |
| 2030 | — | 6.000 |
Los objetivos responden al plan de desarrollo de infraestructura de recarga de Praga, que proyecta hasta 180.000 vehículos eléctricos en las calles de la ciudad para 2030. Esto requeriría unas 4.500 estaciones de carga, y los cargadores en farola son una de las vías más rentables para alcanzar esa cifra.
Por qué la recarga en farola funciona en las ciudades
La recarga en farola resuelve un problema que afecta a las ciudades europeas densas: dónde colocar cargadores cuando la mayoría de los residentes aparca en la calle. Las estaciones dedicadas requieren espacio propio, conexiones eléctricas y licencias. Los cargadores en farola aprovechan la infraestructura existente: la farola ya está ahí y el cable ya llega hasta ella.
Este enfoque ha ganado tracción en toda Europa. Londres ha desplegado miles de cargadores en farola a través de proveedores como Ubitricity, y varias ciudades alemanas prueban esquemas similares. El enfoque de Praga destaca porque la ciudad precablea las farolas durante las renovaciones rutinarias del alumbrado, en lugar de adaptarlas después, lo que reduce significativamente el coste unitario.
Qué significa esto para los propietarios de Tesla en Chequia
Para los propietarios de Tesla en Praga, los cargadores en farola son más adecuados para la carga nocturna que para la carga rápida. A 22 kW, una sesión nocturna añade más de 250 km de autonomía — más que suficiente para los desplazamientos diarios. Complementan la red Supercharger en lugar de sustituirla, cubriendo la necesidad de residentes sin garaje privado.
El programa de Praga también es una señal de que los municipios checos se toman en serio la infraestructura para VE. Con los objetivos de CO2 de la UE endurecidos para flotas en 2025 y 2030, las ciudades que inviertan ahora en recarga estarán mejor posicionadas para absorber la oleada de vehículos eléctricos que los fabricantes están obligados a vender.